Crítica de cine. MAD CITY (1997)

23 05 2008

Mad City, dirigida por Constantin Costa-Gravas se trata de una historia violenta y sádica sobre las locuras que se cometen para conseguir los mayores índices de audiencia en los informativos de televisión. Es sin duda una dura crítica al carácter manipulador de los medios de comunicación, y a la paulatina falta de ética en la que éstos incurren teniendo como único objetivo la captación de audiencia.

 

Mad City cuenta la relación de un periodista (Hoffman), un tanto sensacionalista que se ve involucrado en una historia que puede devolverle el prestigio perdido: un pobre e ignorante guardia jurado que ha sido despedido de un museo (Travolta), decide secuestrar a todo el que se encuentra  en el edificio, entre ellos el provocador reportero.

Con destreza el periodista alargará la situación hasta convertir el pequeño incidente local en un gran despliegue informativo, puro espectáculo. Es una jugada desesperada para el guardia del museo, y una oportunidad única para la carrera del reportero, que está protagonizando la exclusiva de su vida. Para ello deberá convertir la acción de Sam en algo heroico, mantener al margen al cínico magnate de la cadena (Alan Alda) y sobre todo, seguir acaparando la atención de América, hasta el punto en el que pierde el control y todo se le va de las manos.

 

La película muestra el poder de los medios sobre la opinión pública y como éstos, inmunes a los sentimientos de las personas inocentes que aparezcan en la noticia, relatan a su antojo la información, sólo por escalar en el ranking de cadenas líderes.

Así, en todo momento se ve como se juega con la dignidad humana, haciendo de el problema de un señor despedido un show mediático que supone un boom profesional en la vida de despiadados periodistas que sólo buscan el morbo, dotando a la noticia con muchas más pinceladas que el mero interés público.

 

Del mismo modo se recurre a la sensibilización del espectador. Cuando el periodista vende una imagen sana y honesta del secuestrador, parece que la opinión pública está con él. Por el contrario, cuando la imagen hacia este es más amarga las encuestas en su favor disminuyen. En este aspecto de la cinta se denota la influencia de los medios de comunicación sobre el espectador y como el que se denomina ya como “el cuarto poder” tiene dominio suficiente como para ofrecer una información objetiva o bien manipularla y hacerla creer verdadera.

 

Películas como Mad City han acostumbrado al público a una línea de conflictos éticos resueltos mediante el desencanto de una sociedad cada vez más mediatizada. El film recuerda a “El gran carnaval” (1951), que en su momento, abrió el subgénero de escándalos periodísticos, cintas de denuncia y compromiso. En ambas películas, los protagonistas son dos periodistas que caen en una tentación anunciada, apropiarse del protagonismo de una noticia y hacer de ella una información exuberante.

 

La película, por momentos, parece extremadamente crítica y algo artificial. El argumento es interesante pero se podía haber dicho mucho más, es decir, no explota al máximo los elementos del guión de modo que la película resulta repetitiva y carente de ritmo. El final es horrible ya que todos los personajes evolucionan tanto que intercambian sus papeles (el periodista sin escrúpulos se culpa del desastre final; el honesto guardia jurado se suicida; la periodista en prácticas que en las primeras secuencias era objetiva termina absorbida por el poder de la manipulación mediática…) y todo ello desemboca en la confusión del espectador.

A pesar de esto ofrece una eficaz reflexión contra la tendencia manipuladora de los medios de comunicación.





ENTREVISTA: ANTONIO LÓPEZ HIDALGO/ PERIODISTA Y ESCRITOR

15 05 2008

 

 

Antonio López Hidalgo (Montilla, 1957), actual profesor de Redacción Periodística en la Facultad de Ciencias de la Información en la Universidad de Sevilla, es licenciado en Ciencias de la Información en la Rama de Periodismo por la Universidad Complutense de Madrid y doctor en Periodismo por la Universidad de Sevilla.  Desde 1980 ha ejercido el periodismo en todos los ámbitos, prensa escrita, gabinetes de comunicación, radio y ha colaborado con diferentes productoras audiovisuales. Publicó su primer libro junto con Juan Emilio Ballesteros, El Sindicato Clandestino de la Guardia Civil (1990). Además, entre muchos otros son fruto de su labor periodística las obras La exactitud de la nostalgia (1990), La ciudad perdida (1992), o El privilegio del Olvido (1994). Entre sus trabajos de investigación académica destacan algunos como, Los Liliputienses. La realidad a través de un fotografía de Prensa (1992), La tertulia, un género de moda (1996) y el libro Cuentos que fueron noticia que veía la luz en 2002.

 

 

“El periodismo al igual que la literatura o la música son profesiones meramente vocacionales”

 

 

1.

Pregunta: ¿A qué se debe su vocación por el periodismo?

 

Respuesta: Cuando era joven me gustaba mucho escribir, leer, la literatura, la música, la pintura… todo lo que tenía algo de arte. Comencé a escribir por mi cuenta, como muchos de los compañeros que estudiaron conmigo. Nos dimos cuenta de que en realidad nos metimos en el periodismo porque nos gustaba la literatura, leer y escribir. Entonces me percaté de que el periodismo era una buena manera de ganarse la vida escribiendo. De lo que no te das cuenta es que el periodismo necesita mucho tiempo. Para ser un periodista tienes que dedicarle muchísimo tiempo y al final eres escritor, porque todo periodista es escritor, por que la palabra es el arma que utilizas para tu producción, te das cuenta de que no te queda tiempo para hacer otras cosas. Si te quieres dedicar ha escribir una novela, un ensayo de cualquier tipo, o un libro que sea un reportaje, lo puedes hacer pero quitándole horas a tu vida privada. El primer libro que publiqué fue el Sindicato Clandestino de la Guardia Civil, lo publiqué junto a un periodista del Diario 16 y quedábamos a las 11 o las 12 de la noche cuando salíamos de la redacción, hasta las 4 o las 5 de la mañana, así durante 6 o 7 meses, entonces al final lo haces porque te gusta hacerlo, pero en realidad te quita mucho tiempo.

 

2.

P: Escribir su primer libro bajo esas circunstancias tuvo que ser muy gratificante para usted.

 

R: Claro que te gratifica. Una de las cosas de las que me siento orgulloso es que en mi trabajo siempre me he dedicado a hacer lo que me gusta. Yo creo que el periodismo al igual que la literatura o la música son profesiones meramente vocacionales. En el periodismo la vocación es absolutamente imprescindible porque si no, no puedes dedicar tantas horas del día para estar a disgusto contigo mismo. Toda persona que trabaja en algo que no le gusta, o al que tiene que dedicar muchas horas al final acaba dejándolo, porque incluso a quienes nos gusta el periodismo acabamos dejándolo derivando a otros oficios relacionados con el. Yo en mi caso enseño redacción periodística, es decir, la profesión no la dejas pero lo que ocurre es que la Universidad, por ejemplo, te permite tener una estabilidad laboral, un tiempo libre que al final lo dedicas al periodismo o a escribir otras cosas a cerca de investigación.

 

3.

P: ¿Cuál de sus obras le ha enriquecido más a nivel profesional?

 

R: En mi obra meramente periodística te he citado el primer libro que escribí, Sindicato Clandestino de la Guardia Civil, es un libro con mucha polémica, el Ejército lo procesó, rotundamente salimos absueltos Juan Emilio Ballesteros y yo. A ese libro le tengo mucho cariño ya que, además de ser el primero, nos permitió meternos en las tripas del Estado, un tema que entonces era bastante conflictivo. Definitivamente es del que estoy más orgulloso desde el punto de vista periodístico. Después tengo otra fase de libros dirigida al tipo académico y de investigación que en este tono va girada en torno a los géneros periodísticos. He investigado géneros como la columna, la entrevista o el último que se ha publicado bajo el título de Géneros periodísticos complementarios. Concretamente ese libro es bastante nuevo. No se ha escrito nada ello, y creo que es una aportación importante. También hay un tercer tipo de libros, que son aquellos libros que fusionan el periodismo con la literatura, como es la recopilación de columnas, que también es un género que acaba de irrumpir en la literatura. Tengo uno que se titula Cuentos que fueron noticia que trata de eso, de artículos literarios.

 

4.

P: Está volcado en un nuevo proyecto, ¿en qué se basa su próximo libro?

 

R: Ahora estoy escribiendo un libro que me encargaron precisamente acerca de la columna periodística. Uno escribe sobre un tema y al final lo llaman para todo (ríe). La editorial ‘Síntesis’ me encargó un libro sobre la columna periodística, un libro de esos que quieres terminar y nunca terminas. El libro en realidad está muy bien  porque yo creo que con ese libro queda perfilado perfectamente lo que es un género como la columna, poco estudiado, que se ha investigado sobre él en los últimos años, pero que anteriormente no ha habido otros estudios, y por ello creo que puede ayudar mucho a la comprensión del género, al estudio y la teoría de los géneros periodísticos.

 

5.

P: En una de sus tesis doctorales analiza el periodismo de José María Carretero.

 

R: José María Carretero era conocido como “El Caballero Audaz”, nació en Montilla pero se fue muy pronto a vivir a Madrid con su hermano, que también era escritor, murió muy joven. El firmaba con el pseudónimo de “El Caballero Audaz” cuando comenzó a escribir en revistas. Con respecto a la importancia de José María Carretero a mí me interesa más su obra periodística que su obra literaria, porque en su obra periodística presenta los antecedentes de lo que hoy conocemos como la entrevista perfil o la entrevista de creación literaria, ésa que hacía Rosa Montero, que es esa entrevista en la que no interesa mucho lo que dice el personaje, sino que lo que persigue el periodista es ser un retrato del personaje. Además, es una entrevista donde el lenguaje es más creativo, más literario que en otros géneros, como por ejemplo, en la entrevista de declaraciones. José María Carretero tiene el interés de que fue uno de los pioneros de aquel entonces, incluso a la hora de buscar a los personajes, pues le hizo entrevistas a todos los personajes del momento, entrevistó a casi todos los autores de la generación del 98, Pío Baroja, Unamuno, etcétera, a casi todos los toreros, y a políticos de la talla de Hitler o Mussolini, es decir, que tan sólo a la hora de elegir a los personajes ya tenía un concepto claro de lo que quería hacer.

 

6.

P: ¿Y su labor periodística se ha visto influenciada por la obra de este autor?

 

R: No lo sé. Yo creo que todos los escritores que lees te influyen de alguna manera, y al final el resultado siempre es un poco lo que sacas de todos ellos pero también lo que tú eres. De alguna manera posiblemente haya tenido alguna influencia de José María Carretero, pero en el caso de este autor yo creo que más que influir en mi obra he tenido el gusto de recuperar a personajes de mi pueblo, no sólo a José María Carretero que era un personaje bastante conocido, más conocido por sus novelas pero desde que yo hice la tesis sobre él, es un personaje que ya entra en bastantes bibliografías y estudios sobre la entrevista en particular y sobre los géneros periodísticos en general. Hay otro personaje, Pepe Cobos Jiménez que era escritor y sobre todo articulista, muy amigo mío y al que yo le tenía mucho cariño y publiqué un libro sobre él que se titula El Privilegio del Olvido. Estos dos personajes influyen en tu vida, a lo mejor no tanto en lo que escribes pero si en la manera de concebir el mundo, la vida…

 

7.

P: Lleva muchos años trabajando como profesor titular en la Universidad de Sevilla, ¿alguna anécdota que haya enriquecido su tarea?

 

R: Así anécdota no sabría decirte. Tal vez lo más importante es que cuando yo entré aquí de profesor asociado a tiempo parcial (yo seguía trabajando como periodista), un jueves me dijeron “el lunes empiezas a trabajar” y estuve pensando todo el fin de semana que haría yo en una Universidad, que la había abandonado hace tanto tiempo cuando estudié periodismo en Madrid. Pensé en dos fórmulas: coger todos los libros que tenía de redacción periodística y empollármelos, y otra ir como un profesional a clase e intentar dar un perfil más de periodista a esa asignatura, y así lo hice.

 

8.

P: ¿Y funcionó?

 

R: Creo que me ha ido bien porque este año por ejemplo, al terminar el cuatrimestre los alumnos se sentían satisfechos, escriben en su ordenador y ves que puedes aportar algo a su aprendizaje. La principal anécdota es que como dejo a los alumnos en el primer cuatrimestre me dicen “Antonio no nos dejes, no nos abandones” y la verdad que me llevo bien con ellos. Creo que les enseñas toda esa parte práctica que requiere la profesión y sobretodo creo que la he sabido complementar con una teoría que es fácilmente aplicable a la práctica. Hay que encontrar un punto medio, ni ser muy práctico y no tocar la teoría, ni muy teórico y dejar a un lado la práctica. He intentado resolver el camino así y creo que ha funcionado.

 

9.

P: ¿Qué consejo daría a los jóvenes estudiantes de periodismo de cara a un futuro laboral?

 

R: A los alumnos yo les diría que aprovecharan estar en la facultad, porque muchas veces se plantea si la facultad es buena o no para la profesión. Yo creo que sí es buena y que se debe aprender la profesión en la facultad. Antes nosotros casi aprendíamos el periodismo en los medios, en los periódicos, pero hoy al haber más estudiantes, más profesionales, algunos quizás nunca trabajarán en un periódico por eso conviene que aprendan la profesión mediante sus estudios para el día de mañana poder crear su propia empresa o montar su propia revista sin a lo mejor tener la necesidad de pasar por un  periódico, es decir, hay que salir de la facultad ya sabiendo lo necesario y sintiéndote seguro como profesional. Aunque el periodismo requiera muchas horas, muchos días y muchas prácticas, pero al menos salir de aquí con la base mínima o suficiente para poder trabajar, si tienes la suerte de entrar en un medio podrás aprender muchísimo más, pero yo creo que en la actualidad existen muchas salidas profesionales por la vía de la autonomía, de crear propias empresas, hay alumnos que lo han hecho y parece que les ha ido bastante bien .

 

10.

P: Se conoce la dificultad de comenzar a trabajar en un medio una vez finalizados los estudios debido a la competencia y el alto nivel existente en la profesión.

 

R: Hoy ya el periodismo es mucho más que aquel pequeño abanico que teníamos entonces, hoy tenemos muchas más formas. Hay muchos gabinetes de prensa, está Internet, hay muchísima radio, muchas asesorías en empresas, etcétera. Es cierto que hoy existe una cierta disfuncionalidad en cuanto a las salidas laborales en sentido de que hay una cierta precariedad, pero yo creo que todo eso es fácilmente saldable. Los primeros años siempre se sabe que los periodistas ganamos muy poco pero yo creo que después, quien quiere ser periodista, tiene vocación y aprende el oficio consigue establecerse bien porque es un oficio que cuesta aprenderlo pero que cuando lo haces es gratificante además de muy necesario en la sociedad.

 

11.

P: Para concluir cambiemos de tema. Obviamente, los medios se inclinan hacia un partido u otro según su ideología, ¿cree que existe algún tipo de manipulación en la información que ofrecen?

 

R: Es verdad que cada periódico tiene su ideología pero yo creo que el problema no está exactamente en la ideología del medio sino que ésta siempre se encuentra en los editoriales en temas como el aborto, el divorcio, el matrimonio gay o la igualdad de la mujer, en estos casos el periódico se posiciona claramente. Pero después, en la información diaria yo creo que ahí hay ya un problema de base estructural que no depende de las empresas. El problema de hoy es que hay mucho periodismo de declaraciones, mucho periodismo programado como son las instituciones, las ONG o los sindicatos de los partidos políticos, que tienen su propio gabinete de prensa donde programan que es lo que van a decir. El periodista es un simple puente. Éste simplemente recoge lo que dice uno u otro, y eso no se manipula porque está ahí, entonces, el medio ofrece eso al lector o a la audiencia. Lo que ocurre es que el problema no está investigado ni contrastado, sino que transmiten la información sin haber ningún filtro, directamente al público. No es que esté manipulado, es que lo que el periodista está dando no es algo de su propia cosecha.

 

12.

P: ¿En qué medida ha cambiado este aspecto del periodismo con respecto a años anteriores?

 

R: Yo recuerdo que cuando trabajaba en el periódico había alguna rueda de prensa, pero muchos temas los investigábamos nosotros, incluso después se contrastaban. Eso hoy día no se hace. Ya sea por las prisas, por los propios intereses de los periódicos, a veces ideológicos y otros sencillamente económicos. Ha cambiado la manera de hacer periodismo, la manera de hacer información y todo eso yo creo que es malo, nefasto, pero todo cambiará con el tiempo aunque obviamente no son cambios que se produzcan de un día para otro. Siempre que el periodista no verifique, no contraste la noticia y no busque sus propias informaciones no habrá un periodismo. En el periodismo las declaraciones son al fin de cuentas opiniones que se filtran, y se meten dentro de los géneros informativos, con lo cual, estos no hablan de hechos que han ocurrido o que  ocurrirán, sino que hablan de las opiniones de ciertos líderes políticos, sindicales etcétera.





Córdoba, tierra sultana

15 05 2008

 

Viva mayo, el mes de Córdoba, tierra sultana que refleja el olor a azahar cuando paseas. Imagen flamenca y gitana, de un mes caluroso, que borra el amanecer. Tanta belleza reunida en una sola ciudad de Andalucía, que se llena de color cuando el sol despierta y de noche, la luna se refleja por el aire. Entonces, mayo huele a alegría, a vida llena, sonora y alborotada.

 

El “pistoletazo” de salida lo da la Fiesta de la Cruz. Tradición cristiana de origen popular donde los vecinos de una calle o plaza acuerdan instalar cruces hechas con flores en torno a las cuales se colocan elementos florales, macetas y plantas. Junto a estas, se ha hecho imprescindible la costumbre de instalar una barra en la que los cordobeses que entre risas, vino, pinchitos y sevillanas gozan del “previo” a su feria. 

 

Córdoba, tierra judía, de toreros y pintores, donde cada primavera nacen todas las flores, y los patios y balcones de sus callejuelas, se decoran para competir entre ellos por ser el más bello. En mayo, las calles de Córdoba se abren para ti. Recorrer los patios durante el día, y disfrutarlos a la caída de la tarde, entre el olor al jazmín y al azahar de los naranjos, la música flamenca y la conversación de los amigos es una experiencia única. El Concurso de Patios es una tradición única en el mundo, muy difícil de conservar, que está basado en las características de la forma de vida cordobesa, casas con patios y balcones ajardinados. Visitarlos es un placer ya que cada rincón de Córdoba guarda una sorpresa. En el caso de los patios cercanos a la Mezquita, las maravillas aumentan, pasadizos recónditos que conducen hasta el monumento cordobés por excelencia, en las casas más viejas de la zona, y que sólo el buen conocedor de la ciudad puede guiarte hasta ellos.

 

Córdoba rosa de mayo, lenta y soleada, que provoca el enloquecimiento de sus habitantes, bien por el embrujo de sus noches o por el silencio del viento en sus mañanas.

 

Llega la feria, la fiesta más importante de la ciudad, participativa y acogedora y es imposible andar por la Ribera, bonito paseo, o escapar del recinto sin que el sol haya tostado tu piel.  Córdoba es toreo de ternura, gitanas guapas y flamencas y en los más mayores, lágrimas de recuerdo, que reflejan sus alegrías y sus pesares.

La feria de noche deja paso a los más jóvenes, es poesía, es locura y cuando el albero del Arenal es alumbrado por miles de luces, parece que el centro de Andalucía brille más que nunca, y sopla un viento que hay que escuchar.

 

Coincidiendo con la feria de nuestra señora de la Salud, tiene lugar la Feria Taurina, en la Plaza de Toros de “Los Califas”. La tradición taurina cordobesa, que se aprecia en sus calles y tabernas se ha reanimado, y el aficionado puede encontrar numerosas tertulias que, llenas de esencia, surgen en las bodegas y tascas típicas de la zona.

 

Y así se despide mayo de la ciudad, con tracas de cohetes que cierran la feria y sonrisas interminables que reflejan la alegría de haber nacido en el centro de Andalucía, mi Córdoba.





Las chapuzas de la educación

15 05 2008

La problemática educativa se ha vuelto relevante desde hace algún tiempo, siendo conocidas las carencias existentes al respecto. Ahora bien, ¿cuál es el origen del problema?

 

La educación atraviesa horas bajas, en buena parte por la pérdida de autoridad de los profesores, los grandes olvidados del sistema educativo, y por el desgaste de la familia como institución educadora. La mayoría de los alumnos con problemas tiene entornos familiares desestructurados. La responsabilidad de educar es exclusiva de los padres, mientras que los centros educativos han de ceñirse a la docencia. El reflejo de que muchos progenitores no lo tienen asumido es la excesiva permisividad que dan a sus hijos y el escaso respaldo que prestan la mayor parte de las veces a los profesores. Va siendo hora de que todos, padres y Administración, vuelvan a convertir al alumno en el principal responsable de su conducta.

 

Hay que promover la excelencia en las aulas. Dejémonos de ambigüedades, muchos de los pasos que se han dado hasta el momento parecen más bien encaminados a proteger los derechos de quienes no quieren estudiar y son frecuentemente conflictivos, que a fomentar el estudio y la responsabilidad. Como consecuencia de ello la enseñanza se devalúa para asimilarla al nivel de los menos dispuestos y eludir así problemas con padres e inspectores. No se debe disminuir el fracaso escolar a base de bajar el nivel educativo, ya que en buena parte se desampara a aquellos que esperan aprender en clase.

 

De otro modo, mientras la escuela se empeña en proponer un modelo de ciudadano o ciudadana, otros agentes sociales seducen con una oferta de arquetipos que son absolutamente opuestos. Frente al rigor de las clases se presenta una serie de concurrencias de lo más atractivas para el menor, tales como la revolución de las nuevas tecnologías que acaparan su atención eximiéndola del rendimiento escolar.

 

Que España es un país a la cola de Europa en cuanto a nivel de estudios es una realidad que todos conocemos. Por ello, debemos de comenzar a escalar en la lista y delegar nuestro sistema educativo hacia los puestos más elevados. Lo que está claro es que es imprescindible intervenir, ya sea sancionando a los alumnos perturbadores, o bien reforzando la deteriorada autoridad de los maestros, aunque en su mayoría, el problema radica en la desatención de los padres. Hecho que no sólo afecta a aquellos que viven en el seno de familias desestructuradas, sino también a los padres y madres que a causa del estrés y el ajetreo diario creen que la mejor forma de educar a sus hijos es concediéndole todos sus caprichos y no inculcándole los valores como la disciplina o el respeto, que tanto añora la educación de nuestro país.  Quizás sea este el umbral de la inestabilidad educativa por la que pasa España.





Hijos de la calle

15 05 2008

Como cada lunes, el grupo de voluntarios de la UVI Móvil Social de Cáritas en Córdoba se dispone a hacer una de las rutas consideradas para visitar a las personas sin hogar que vagan por las calles de la ciudad. La UVI Social es un servicio que trabaja en la calle y cuya finalidad es atender y derivar cualquier situación de emergencia social que se produzca. Se trata de un dispositivo de atención nocturna a transeúntes.

El conjunto está formado en su mayoría por jóvenes que, cada semana, acuden en turnos a realizar esta solidaria actividad, además a este equipo de calle se añade una trabajadora social y un educador experto en este ámbito.

 

El reloj marca las diez de la noche y la puntualidad  de todos los voluntarios junto con sus miradas delatan complicidad, nervios e ímpetu por colaborar. El punto de encuentro es el parque de Colón. Fernando Serrano, educador social al frente de este servicio, sonríe al verlos llegar e inmediatamente reparte a los jóvenes unos llamativos chaquetones reflectantes de color naranja que han de llevar puestos durante la colaboración. El ambiente que se respira entre responsable y voluntariado es cálido y agradable hecho que facilita el desarrollo de la tarea.

 

Algunas horas antes, aproximadamente a las 7 de la tarde, otro grupo de voluntarios se ha encargado de preparar en los locales parroquiales de San Pedro, (lugar facilitado para la causa) alimentos e indumentaria como caldo casero, bocadillos, zumos o bollería así como mantas y sacos de dormir, necesarios para el servicio nocturno.

 

El perfil de los destinatarios a menudo coincide: toxicómanos, personas sin hogar, o que son dependientes y viven solas. Normalmente son hombres de una media de 45 años. Según Serrano se conoce que sean aproximadamente unas cuarenta personas las que duerman cada noche en las calles de Córdoba entre ellos sólo cinco mujeres. En España más de 20.000 personas sin techo viven de la caridad o de pequeñas pensiones. El alcoholismo, las enfermedades mentales o un cúmulo de mala suerte son algunas de las causas.

 

Una vez colocados los chaquetones, los voluntarios cargan los termos y cestas con comida y mantas en una kangoo, medio que los transportará hacia los puntos de destino planificados en la ruta.

Llegan a la primera parada, la estación de autobuses de la ciudad. Este es uno de los lugares más conflictivos dentro de la visita puesto que en el convergen muchos inmigrantes. La estancia aquí es breve ya que al ser un lugar de paso, los transeúntes no siempre son los mismos, en ocasiones no conocen al voluntariado y se niegan a entablar conversación adoptando una actitud hostil hacia ellos.

 

 

La segunda visita resulta ser más apacible, la furgoneta aparca en la rotonda del Prica Zahira. Allí se encuentra Paco, un valenciano de cincuenta años, que por motivos económicos lleva una década vagando por todo el país. Los voluntarios se acercan a él  ofreciéndole un poco de caldo y un bocadillo de pan tierno, Paco lo acepta encantado. Inmediatamente comienza a hablar sin parar. Según explica Tono, uno de los colaboradores, Paco es un poco excéntrico y desequilibrado, pero en sus momentos de lucidez, que no son pocos, es capaz de mantener una cuerda conversación. Este transeúnte recibe una pequeña pensión al mes que unida a lo que recibe de la mendicidad le proporciona poder asegurarse algo de comida y abrigo al mes. Tiene una forma muy peculiar de pasar los inviernos. Cada día adquiere un par de litros de gasoil, en la gasolinera cercana al escampado que ocupa,  que arroja a la tierra para prenderle fuego posteriormente, “ahora que hace mucho frío, esto me da calorcito aunque también me ensucia mucho ¡mira, parezco un negro!” afirma divertido Paco.

 

Minutos después el equipo se despide de Paco tomando rumbo hacia la próxima parada, Ronda de los Tejares. Luisa y Bernardo han coincidido esta noche en los techados de los edificios de esta avenida. Ambos son toxicómanos y viven en la calle desde que el juego y la avaricia los arruinó. Según Serrano, estos transeúntes podrían alojarse en las casas de acogida que el ayuntamiento pone a disposición de los sin techo, pero ellos, al igual que los demás vagabundos que se niegan a reinsertarse en la sociedad, son personas que no quieren seguir las reglas de una casa (llegar a una hora determinada y no ingerir alcohol ni estupefacientes) y que anteponen su libertad ante todo.

Con ellos es imposible hablar, su delirio es brutal y Bernardo comienza a adoptar una postura agresiva, por ello el dispositivo deposita en el suelo los alimentos y opta por seguir con el camino establecido.

 

Serrano los conduce hasta la ronda del Marrubial para sorpresa de los más veteranos del grupo Felipito se encuentra sentado en un banco. Felipe muestra aspecto saludable, viste elegante y en apariencia parece ser el más pacífico y razonable. El voluntariado le había perdido la pista desde hacía algunos meses. Según cuenta el transeúnte “había estado una temporada trabajando en el campo”.

Por su parte, Eva Niza trabajadora social de ayuda a transeúntes, declara que es frecuente que dependiendo de la estación del año varíe el número de transeúntes albergados en la ciudad. Como claro ejemplo de ello expone que el número de vagabundos disminuye durante la época de la fresa o la aceituna donde estos acuden en busca de trabajo, o bien, en la época de estío muchos sin techo adquieren un billete de autobús con destino a Málaga donde se buscan la vida trabajando en las hamacas de la playa o fabricando diferentes artilugios de cuero.

Hay quienes se valen por sí mismos y sólo piden una oportunidad para trabajar. Es el caso de Felipito cuya separación lo dejó sin hogar hecho que, aún hoy, después de cuatro años, oculta a su ex mujer. Felipe trabaja siempre que le ofrecen un puesto, así cada cuatro meses consigue dinero para ir a ver a sus hijos que viven con su madre fuera de la ciudad. La charla con él es agradable y tras aceptar un poco de bollería y chocolate pide al grupo que se quede unos minutos más con él. Para Felipe pasar frío y hambre no es lo peor que tiene la calle, sino la soledad. Los días pasan y el aburrimiento acaba con aquellos que sin quererlo se han visto viviendo a la sombra del mundo.

 

Eva y Fernando dirigen la furgoneta hacia el centro de la ciudad, última parada de la ruta de esta semana. Allí les espera Antonio que, acostumbrado a recibir algo de comida caliente a la semana, los lunes espera al equipo antes de irse a dormir. Al verlos llegar les reprocha su tardanza. A pesar de este pequeño altercado, la visita transcurre con total normalidad. Antonio bebe sin cesar, dice que el alcohol acompaña sus noches de soledad y que es la única manera que tiene de calentarse y olvidar.

 

 

La mendicidad no sólo es una de las realidades más tristes de nuestra sociedad, sino una de las más ignoradas por nosotros. Hay que actuar para erradicar este modo de vida y por suerte, son muchas las asociaciones dedicadas a este aspecto las que estudian, investigan y ponen en marcha servicios que mejoren el bienestar de los hijos de la calle.





Los que no vuelven a casa por Navidad

15 05 2008

Son muchos los militares españoles que cada año pasan la Navidad y las fiestas fuera de casa, el motivo es que están  desplegados Afganistán, el Líbano y Haitíi las diferentes misiones en las que España participa.

Las cuatro gestiones principales con participación española obligan a que más de 2.742 soldados pasen estas entrañables fechas lejos de su casa por “motivos laborales”. Sin embargo, el espíritu navideño y el ambiente de estos días, según han informado los medios, se dejan ver en cada una de las bases españolas. Los militares las decoran, hacen concursos de belenes, preparan competiciones deportivas y también menús especiales para estar lo más cómodos posibles dentro de los campamentos de modo que no se extrañe tanto el hogar.

Este año, en el Líbano, el contingente español está formado por 1.100 militares, provenientes en su mayoría de la Brigada de Infantería Mecanizada “Extremadura” XI, con sede en Badajoz. Estos se encuentran desplegados entre la frontera israelí y el río Litani, se concentran en la base española “Miguel de Cervantes”, situada en el término municipal de Blat. Del mismo modo, en Afganistán, un total de 742 militares trabajan para ayudar al gobierno afgano a garantizar la seguridad en el país. Y así, repartidos por la mayoría del continente asiático se encuentran los miles de españoles que este año no volverán a casa por Navidad.

 Pero estas fechas gozarán del ambiente de la Base Miguel de Cervantes. Las luces de colores y los árboles decorados iluminarán las noches, cuando aún no son las cinco de la tarde. A pesar de las fechas, la mayoría de militares aseguran sentirse como en casa, “mi actual familia está aquí” afirma el general Casimiro Sanjuán, jefe de la Brigada Este de la Fuerza Interina de la ONU en el Líbano bajo el mando español. “Trataremos de festejar estas fiestas como si estuviéramos entre los nuestros. No es la primera vez que nos encontramos fuera, y por eso consideramos que los habitantes del sur del Líbano son ahora nuestras familias”, aseguró Sanjuán ante los medios.

El típico árbol navideño y sus adornos no faltaron en la base española. Igualmente, aunque con un toque más extraordinario, el nacimiento que ha sido montado por los soldados sobre la maqueta de un BMR colocando arriba unos inhaladores de frecuencia. Cualquier idea es buena para pasar estos días familiares lo mejor posible. Su particular portal de Belén incorporado preside el patio de armas mientras que los militares se agrupan para ejercer sus labores principales.

En los pueblos cercanos las fiestas se suceden, y los soldados españoles están invitados a compartirlas con niños y mayores. En la localidad de Kleeya tuvo lugar el pasado día 17 una representación teatral y un espectáculo al que acudieron más de 500 niños de los colegios de toda la zona de responsabilidad española. Los soldados aportaron, además de caramelos y sonrisas, una actuación con villancicos típicos, se desahogaron de las ataduras de su actividad y se relajaron pasando una buena mañana junto con sus compañeros de oficio.Los días más señalados, 24, 25, 31 y 1 de diciembre, degustaron en el comedor un menú especial, al modo tradicional, que nada tuvo que envidiar al que de costumbre degustan junto con sus familias cada Navidad. Y el 6 de enero, aunque sin muchos regalos, recibieron el tradicional Roscón de Reyes y chocolate caliente.    
Otras actividades interesantes que desarrollará el contingente español en estos días son los mercadillos benéficos a los que se invita a los artesanos locales a mostrar y vender sus productos, una oportunidad para nuestros soldados de hacerse con recuerdos típicos del Líbano.

Como actividad de UNIFIL (soldados de paz de la ONU), el contingente español colabora en la organización de una exposición fotográfica durante el periodo navideño en las localidades de Houle y Marjayoún.

Los soldados extremeños de la Brigada Extremadura XI desplazados en Líbano pasaron unas navidades alejados de sus seres queridos pero rodeados de un ambiente particular, que podrán recordar el resto de sus vidas.