Un tatuaje por amor

5 09 2011

Lo siento por quien se de por aludido, pero tatuarse el nombre de tu pareja es una horterada mayúscula. Aunque vayas a compartir el resto de tu vida con esa persona, da igual. Sigue siendo una horterada.

Tu cuerpo es tuyo. Compártelo y disfrútalo con quien te apetezca, pero no vendas tan barato un cacho de tu pellejo que te va a acompañar hasta el último de tus días.

Una de mis frases favoritas me la regaló una gran amiga y compañera.

“AMIGOS. NADA MÁS. EL RESTO ES SELVA” (Jorge Guillen, poeta español 1893-1984)

Difiero en el sentido del mensaje. En mi caso no se cumple. Tengo amigas que son una  jungla indígena, caníbal, feroz, cafre, bestial, e indomesticable. Como dice una de ellas en tono sarcástico, “no, si somos un grupito muy salao”. A otra de estas es a quien le dedico esta entrada.

Alfa, me llama emocionada porque tiene algo importante que decirme. Al verla, sin darme tiempo a saludarle se levanta la sudadera y exclama orgullosa, “¡mira lo que me he hecho!”. Horror. Me quedé sin palabras, consternada, al ver aquello: un tatuaje del tamaño de una botella de coca-cola de dos litros en el costado en el que pude leer Gamma, con una caligrafía al estilo barroco que lo menos que me dio, fue miedo. Aquello me supuso un impacto visual, doloroso. Se me secaron los ojos.

Sin mediar palabra y con el mismo entusiasmo con el que mi amiga me había recibido, cogí la puerta y me fui. Al cabo de cinco minutos volví a entrar.

- Enséñamelo otra vez – y se volvió a subir la camiseta. Cuando se colocó la ropa repetí…

- otra vez, por favor – yo no daba crédito. Aquello era una locura irreparable.

 

Como Alfa me conoce, no me dio opción a replica.

- Mira Aza, yo con mi cuerpo hago lo que me da la gana. Y yo lo quiero.

- ¿A tu cuerpo?, tanto no lo querrás cuando lo has manchado de por vida con ese garabato- Era mi primera participación en la conversación.

- No, imbécil, a Gamma. Esto es una declaración de amor.

- Pues a mi juicio te acabas de declarar la subnormal del año. Os acabáis de conocer, ¡sólo lleváis cinco meses juntos!. ¿Qué pasa si lo dejáis mañana?

- Pues nada, amplio el tatoo: “bar Gamma, especialidad en tapas frías”.

Entonces tuve que invitarla a tomar algo, porque aquella respuesta me rebajó el enfado y me hizo soltar una carcajada.

 








Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.